EL TIEMPO EN ESTEPA

EL TIEMPO: PREVISIÓN METEOROLÓGICA PARA ESTEPA

martes, 31 de marzo de 2009

"La Batalla de Pago Largo"
en el Museo Histórico de Corrientes

Fotografía del rodaje del programa “Historias de Corrientes” que se emitirá en recordación de los 170 años de la Batalla de Pago Largo. Genaro Berón de Astrada representado por Joaquín Revilla recibe en el Campamento de Abalos al Sargento Félix Leyes (interpretado por Chicuelo Taborda).

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"Este martes 31 de marzo, a las 21horas, Juan Carlos Raffo presentará en el Museo Histórico de Corrientes "Manuel Cabral de Melo y Alpoín", en pantalla gigante, el video sobre la batalla de Pago Largo, librada el 31 de marzo de 1839"

Con la presencia de autoridades provinciales y municipales se conmemorará los 170 años de la histórica gesta guerrera. Será el Licenciado Fernando González Azcoaga, director de la institución, quien tendrá a su cargo las palabras iniciales del acto y luego, el Profesor Federico Rainero, hará una referencia sobre los 170 años del histórico martirologio de Genaro Berón de Astrada, para concluir la jornada con la proyección del film “Batalla de Pago Largo”, que forma parte de los programas “Historias de Corrientes” que difunde Juan Carlos Raffo por la televisión de toda la provincia.

Larga y profunda ha sido la esencia de nuestras luchas por la Libertad y la Organización Nacional. Corrientes sacrificó lo mejor de sí, sus hijos, en aras de conformar una nación que alumbrara un porvenir venturoso en el Río de la Plata", señala Raffo, quien comentó, que este segmento de la historia está interpretado por un conjunto de actores vocacionales de Curuzú Cuatiá, quienes personifican a celebres figuras de de nuestro pasado.

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* Noticia enviada por Juan Carlos Raffo

desde Corrientes (Argentina), ciudad hermana de Estepa

domingo, 29 de marzo de 2009

ASÍ VAN LAS EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS
EN EL CASTILLO DE ESTEPA
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El recinto donde se están llevando a cabo los trabajos de excavación arqueológica en el castillo de Estepa, por seguridad para las personas, está debidamente protegido y cerrado al público con mallas de alambre.
Pero... pensando en los muchos estepeños que viven fuera y visitan este espacio para saber de las cosas de nuestra ciudad, y en los demás lectores que siguen este blog, aficionados -o no-, a la Historia y la Arqueología, esta mañana sobre las 11:00 horas, con algo de lluvia y unos 5 grados de temperatura, saltando alambradas y sorteando obstáculos contraviniendo las normas -por lo que pido disculpas-, me adentré cual cazador furtivo, en el lugar de la excavación para cámara en ristre, sacar estas fotos que aquí les muestro con los nuevos hallazgos encontrados en las obras.


Los trabajos, como puede apreciarse en la fotografía, se realizan en la parte norte, delante de la Torre del Homenaje, por donde antes discurría un camino que iba desde Santa María al convento franciscano, en terrenos que antes estaban aterrados, llenos de escombros que ocultaban debajo los restos de edificaciones y murallas de la época, sillares, cimientos de torreones, etc. que ahora están saliendo a la luz para un mejor conocimiento de cómo eran nuestra vieja ciudad, sus calles, su castillo y su historia.










Mezcladas con las grandes rocas sobre las que se sustenta el castillo, y encima de ellas, como puede verse, han aparecido restos de viejas murallas o paredes.


Aquí podemos apreciar que junto al arco de piedra que ha sido descubierto, también permanecían ocultas esta especie de ¿pila reconstruida? con restos de cerámica, y abajo a la izquierda, lo que parece ser un pequeño pozo o aljibe.





Desde otra perspectiva, donde se puede ver el suelo original empedrado.












Aquí se ve el corte hecho de la cata arqueológica, de unos dos metros de altura , y abajo, el suelo con restos del pavimento empedrado, y la base de una muralla cuyas piedras de la parte superior han sido arrancadas.

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Seguiré muy pendiente de los nuevos hallazgos que desde debajo de la tierra vayan aflorando a la luz, porque ellos nos darán una idea de cómo eran nuestra Estepa y su castillo en la época islámica, o tras su conquista, y en los tiempos en que perteneció a la Encomienda de la Orden Militar de Santiago.

¿Quién sabe cuántas sorpresas ocultas nos deparará la excavación, para disfrute de los sentidos de aquellas personas a las que nos gusta la Historia?

Estemos al tanto. El ojo avizor para ver aquello que desde siglos se esconde bajo el suelo, y prestos para oír lo que -sin decir palabras-, hablen las viejas piedras enterradas, contándonos a las nuevas generaciones cómo era nuestro rico pasado histórico.

sábado, 28 de marzo de 2009

HOY SÁBADO A LAS 13:00 HORAS,
EN ESTEPA HA TENIDO LUGAR
LA INAUGURACIÓN DEL
"CENTRO CÍVICO"
DEL BARRIO DE LA CORACHA

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"Tras casi un año de obras, por fin, se ha abierto al público el nuevo Centro Cívico del barrio de La Coracha, con la asistencia de numerosos vecinos"
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El acto dio comienzo con unas palabras del Alcalde Presidente del Ilustrísimo Ayuntamiento de Estepa, don Juan García Baena, que en todo momento estuvo acompañado por los Concejales que componen el grupo de gobierno municipal.

Sus primeras palabras fueron para recordar a los vecinos que hacía dos años, se reunió con ellos para exponerles el proyecto de este centro, y que ahora, felizmente, podía presentarles los resultados de dichos planes que por fin se convierten en una realidad palpable para el disfrute de todas las personas jóvenes y mayores que quieran hacer uso de tan magníficas instalaciones puestas a disposición de todos.

El nuevo centro recién inaugurado, está ubicado en la vieja placita del Pilar de la Coracha, junto a la modesta fuente que tanta historia ha visto pasar junto a ella, de hombres sencillos, humildes trabajadores del campo que tantas veces se han acercado a ese pilar para abrevar a sus bestias de carga y sus ganados, cuando salían para las faenas del campo, o regresaban tras duras e interminables jornadas de sol a sol. Ahora, esas mismas personas, podrán disfrutar de horas de descanso en tan magnífico centro social y de ocio.

Dicho centro, además de un impecable mobiliario, dispone también de amplia sala de televisión, dotada de los más modernos sistemas de proyección de vídeo y cine.


Amplísimas y modernas instalaciones dotadas de las nuevas tecnologías, y ordenadores para prácticas de los más jóvenes, y aprendizaje de los mayores que se quieran iniciar en el manejo de la informática.

El centro cuenta también con cómodas y acogedoras salas de juegos y reuniones sociales, biblioteca, ascensor, servicios, dos terrazas al aire libre...

Desde el interior del edificio, y desde las terrazas exteriores, se puede disfrutar de la contemplación de magníficas vistas panorámicas del cerro, el recinto amurallado del castillo, y las campiñas.

Con un fuerte aplauso al finalizar la alocución del primer edil estepeño, los vecinos asistentes a la inauguración mostraron su satisfacción por la culminación de este proyecto ilusionante para el disfrute de las familias del barrio.

Y como todo proyecto que concluye y felizmente se hace realidad, hay que celebrarlo...

Este no iba a ser menos, y el personal del Hotel Manantial de Roya, sirvió unos aperitivos y bebidas para las personas que asistieron al evento.

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Para terminar esta información, sólo falta dar la enhorabuena a todos los estepeños por este nuevo Centro Cívico que hoy se ha inaugurado, que viene a ampliar el acervo cultural y patrimonial que poseemos. Y muy particularmente, felicitar a los vecinos del barrio de La Coracha, y animarlos a que disfruten con plenitud de los servicios que se les pone a su alcance.

Que sepan apreciarlos en la medida del enorme valor que tienen para allos; pero también, que cuiden esos logros culturales y de bienestar social que con tanta voluntad y esfuerzo se han conseguido para el beneficio de todos.

martes, 24 de marzo de 2009

DESDE LA CIUDAD HERMANA DE ESTEPA

CORRIENTES
(ARGENTINA)
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Bloque entrecomillado" MONI MUNILLA FUE ANOCHE LA POETISA INVITADA
EN LA REAPERTURA DEL ATENEO KHAYAM "
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Ayer lunes 23 de marzo a las 21:30, en el bar cultural "El Mariscal", ubicado en la tradicional esquina de Salta y Pellegrini de nuestra ciudad, el Ateneo Khayam abrió su sexta temporada consecutiva de difusión de la poesía con la presencia de la poetisa y periodista Moni Munilla, quien diera a conocer recientemente su colección lírica "Cuando digo septiembre".
La escritora difundió textos antiguos y nuevos, así como sus proyectos literarios en los géneros cuento y novela.
Moni escribe desde muy joven, y fue miembro fundador de la Sade Juvenil Corrientes, con la presidencia del recordado José Alberto Alarcón, allá por 1978. Ha editado dos libros: "Marión" (poemas, 2003) y "Cuando digo septiembre", poesía y prosa poética en 2007.
Figura en dos antologías y publicó trabajos en el diario El Litoral de Corrientes, en Santo Tomé y Entre Ríos. En la actualidad tiene en preparación un libro de poesía, otro de cuentos, y una novela.
Trabaja en el diario El Litoral desde el año 2005, a cargo de la sección Cultura. Acredita distinciones como "Premio Corrientes", 2005-06-07-08, el Premio Convivencia a "Mujeres que hacen" 2005 y el Premio "Taragüí 2006".
Amante del chamamé y el folklore, gusta de la poesía de Cacho González Vedoya, Gustavo Tisocco y Juan Carlos Jensen como autores correntinos.
En el próximo mes de julio, prepara por cuarto año consecutivo el "Desayuno con amigos", que fue declarado de interés por el H.Concejo Deliberante de Corrientes, y por segundo año consecutivo, el encuentro "Libro Libre", fuga de libros para el incentivo de la lectura, promocionando a autores locales.
El encuentro del Ateneo Khayam de ayer lunes 23, abre su sexta temporada consecutiva de difusión y cultivo de la lírica regional y nacional. Desde sus comienzos, han dado a conocer sus trabajos más de ciento cincuenta poetas de Corrientes, Chaco, Misiones, Entre Rios, Buenos Aires, Uruguay y Paraguay.
Mucha suerte en tus proyectos, Moni
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RESEÑA DEL ACTO DE APERTURA POR QUINTO AÑO CONSECUTIVO
DEL ATENEO DIRIGIDO POR ALEJANDRO MAURIÑO
(25-03-2009)
Un brindis por todos esperado, es el que convocó el lunes por la noche en el Café "El Mariscal" de Corrientes, a los amigos dispuestos a pasar una noche de otoño junto a los plácemes de la poesía. Así, en los altos de la añeja casona de Carlos Pellegrini esquina Salta, el Ateneo Khayam abrió su quinto ciclo consecutivo, con dirección del escritor Alejandro Mauriño, artífice de esta idea en sociedad con Kevin Oviedo.
Como invitada, la poetisa Moni Munilla, quien dio a conocer sus más recientes trabajos, además de acompañar la selección de versos de su último libro "Cuando digo septiembre".
El vuelo poético de la noche alcanzó a la composición de "Tristeza", "Si otra vida en mi", "Otoño en mi", "Pretextos", "Solo intentaba descansar", "El lugar que me ocupa", "Siesta sin mi", entre otros títulos.
En la lectura de los poemas, acompañaron a Moni, Alejandro Mauriño, Pilar Muñoz de Romano y Dolores del Junco.
En el transcurso de la reunión se recordó además el permanente apoyo de amigos que, relacionados con el ámbito cultural, apoyan de manera directa y constante la actividad en la capital correntina, tal el escritor Antonio Rodriguez Crujera en la Villa de Estepa (España) a través de su portal "Desde la alcazaba"; Fito y Betty Sheikman, correntinos residentes en Israel al igual que la escritora Catalina Levín de Zentner, directora de una revista cultural a la que se accede por internet. También se mencionó al escritor Gustavo Tisocco, oriundo de Mocoretá (Corrientes), reside en Buenos Aires y difunde la poesía de amigos y conocidos a través de "mis poetas contemporáneos".
El 17 de abril próximo, la escritora estará presentando su libro "Cuando digo septiembre", editado por Moglia Ediciones, en la Asociación Correntina "General San Martín" en Buenos Aires, abriendo el ciclo cultural 2009. Esta vez, será Marta Elgúl de Paris la encargada de hablar de la autora y de la obra.
Sencilla y profunda es la poesía de Moni Munilla y es en definitiva un género del que no puede prescindir, porque como la vida misma, necesita fluir a través de la palabra.
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OTOÑO EN MI

Vengo de mi a verte esta mañana
con la piel tan inquieta como extraña;
quiero decir que estoy sin que me adviertas
para caminarte con tus sombras añejas.

Salí a tu encuentro, húmeda de rocío
me acomodé las flores del vestido;
el patio aun dormía sus fragancias
ajeno a la premura por saberlo despierto.

Ansias tengo de andar robando versos
a tus ocres mejillas, al vuelo de tu cielo
que se reparte en trinos; llegaste y es un día
acaso en mi esta mezquina urgencia
por sentir que te hundes en mi cuerpo.

Vengo de mi y voy hasta tu nombre,
te busco en las miradas que se cruzan,
en las acuarelas de mis utopías
que han desempolvado historias
y a mi lado, se hacen definitivamente vida.

Lejos de mi estoy en este otoño.
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Moni Munilla
20-03-09

lunes, 23 de marzo de 2009

LA ASOCIACIÓN JUVENIL
Y CULTURAL
JOSÉ SARAMAGO,
DE ESTEPA
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Hace sobre seis años, nació en nuestra ciudad esta Asociación ideada y puesta en marcha con gran ilusión, por un grupo de jóvenes amigos, con inquietudes por la Cultura en todas sus facetas.



El entusiasmo e impulso con que acometieron la puesta en marcha de dicha agrupación era mucho; igual que la independencia, las ganas de trabajar y de hacer cosas nuevas para fomentar la Cultura entre los jóvenes. Una labor loable y muy digna de admiración, que no se había hecho nunca antes en Estepa, salvando las diferencias en las formas, y las distancias en el tiempo entre ésta, y la “Juventud Antoniana”, o la Asociación “P’alante” de hace más de treinta años.

La forma de desarrollar su trabajo la Asociación Juvenil y Cultural José Saramago
–cuando funcionaba-, era diferente, novedosa en el modo de hacer las cosas, de organizar los actos… en fin, un soplo de juventud y de aire fresco en la Cultura de Estepa. Ahora está inactiva, su blog “El cementerio de elefantes” no se actualiza desde hace cuatro meses y ya no organizan ni celebran actos culturales.



















Aunque escribo este artículo de memoria, en los seis años de vida de este grupo de amigos constituido en torno a la Cultura y su propagación, creo recordar que han tenido entre sus múltiples y variadas actividades, presentaciones de nuevos libros que se han editado en Estepa, dos ediciones del concurso literario de relato breve, interesantes conferencias, ciclos de cine, varios festivales solidarios de cantautores, recitales de poesía, proyecciones, música, teatro… y un largo etcétera de eventos culturales que han sabido programar con un estilo propio, y que quizá –y hay que decirlo-, no hayan tenido por parte del público estepeño la acogida que se merecían los actos, ni los muchachos y muchachas de la Asociación que dedicaban su tiempo a organizarlos para el disfrute de todos.
Lamentable, pero es cierto.




Entre esas causas, la disgregación de sus miembros por distintas ciudades por motivo de estudio o trabajo, y la desgana a veces por verse sin el apoyo moral y económico necesarios para llevar a cabo sus proyectos, la Asociación, por parte de sus componentes, ha ido cayendo en una situación de desinterés y abandono de la plausible labor que se habían propuesto llevar a cabo, en defensa y divulgación de la Cultura.




Aunque hace poco tiempo hubo un intento de reflotar la agrupación y reiniciar sus actividades, lo cierto es que no ha sido así, y lamentablemente, con su desaparición, en el ámbito cultural de nuestra ciudad todos perderemos, porque la Cultura, en ellos, en los chicos y chicas de la ASOCIACIÓN JUVENIL Y CULTURAL JOSÉ SARAMAGO DE ESTEPA, tenía a unos magníficos valedores para la importante labor de su difusión.









En estos tiempos que corren de cierta apatía en un gran sector de los jóvenes hacia valores tan importantes como los culturales, morales, éticos y otros, cuando desaparece un movimiento de estas características, no hay más remedio que lamentarlo… y echarlo mucho de menos.

sábado, 21 de marzo de 2009

Hoy, les presento para su lectura, parte de un capítulo de mi libro: "DEL GUADALQUIVIR AL PARANÁ" (Novela biográfica del ilustre estepeño don Juan de Torres de Vera y Aragón) ***

Hoy, les presento para su lectura,
parte de un capítulo de mi libro:
"DEL GUADALQUIVIR AL PARANÁ"
(Novela biográfica del ilustre estepeño
don Juan de Torres de Vera y Aragón)
***

" En esta parte del relato, el criado de don Juan narra una terrible aventura que pudo terminar en tragedia, y que les aconteció a él y a su tío cerca ya de Estepa, en el manantial que llaman de Roya, cuando guiando su reata de acémilas se dirigían desde Sevilla a la antigua villa estepeña "

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Nada más llegar a la fuente, atamos la reata de acémilas a uno de aquellos frondosos árboles que dan fresca sombra a los viajeros que allí paran y descansan.
El perro seguía con sus insistentes ladridos y nosotros nos disponíamos ya a beber, cuando de una especie de gruta natural -no muy grande- que hay en las rocas detrás de la casa del manantial, salieron tres hombres que hasta el momento de llegar nosotros, habían estado agazapados y escondidos con sus briosos caballos de raza árabe, un poco al resguardo de la vista de aquellos que llegaban al lugar.
Se fueron acercando hasta donde estábamos, llevando en las manos las riendas de sus monturas.
A mi tío Juan, y mucho menos a mí, no nos gustó nada el aspecto de tan extraños hombres que parecían viajeros como nosotros, pero de muy distinta forma a la nuestra, en el vestir y comportarse.
Los pelos de la cabeza y la barba eran de color negro y los llevaban largos, mal cortados y muy sucios.
Iban malamente vestidos con atuendos y ropas castellanas muy raídas y viejas. A mí pareciéronme gentes venidas de otros lugares y lejanas tierras.
Esto hízome pensar y preguntarme: ¿si eran viajeros, porqué habían estado escondidos hasta vernos llegar?
Al punto pensé que temían algo, y eso púsome intranquilo, muy receloso y en guardia.
- ¡Abre los ojos Cristóbal! –díjome mi tío mientras ellos se acercaban a nosotros.
Antes que llegaran más cerca y pudieran oírme, me dirigí a mi tío contestándole muy bajito: -¡desatemos pronto las mulas y sigamos el camino a Estepa; vayámonos de aquí!
Pero ni a mover tan siquiera una sola mano nos dio tiempo, pues antes que lo hiciéramos, sonó una potente y desagradable voz que con tono amenazador nos dijo:
-¿Hacia adonde os dirigís muchacho, y que carga lleváis en las mulas?
–preguntó con acento raro el que parecía ser el jefe del grupo, sin darnos tiempo ya a reaccionar, y mucho menos, a desatar la primera bestia que servía de guía a la recua.
-Venimos de Sevilla señor, y somos unos pobres arrieros que hasta el castillo de Estepa llevamos unas mercancías sin valor, por encargo de un gentilhombre que allí vive -contestó mi tío intimidado y con el ánimo por los suelos, diciendo la verdad y toda la verdad, cual si fuera interrogado por el juez de la Chancillería.
En esos momentos, los rufianes echaron mano a sus alfanjes, que hasta entonces estuvieron enfundados y colgados de sus anchos cinturones de cuero. Parecían estar hechos del mejor de los aceros toledanos, con el que es fama que estén templadas las más renombradas y mejores espadas, y desenvainándolos, dirigiéronse hacia nosotros para cortar las sogas que sujetaban las cargas... o nuestros cuellos; para matarnos a los dos, si se terciaba hacerlo.
¿Quién sabía las oscuras intenciones que guardaban en sus mentes aquella extraña gente de tan fiero aspecto.?
A mí, pareció que de repente me entrara la enfermedad de la tembladera, y creí que al punto las piernas no me sostendrían, echándome por tierra sin remedio por el mucho temblequeteo. Ellos eran tres; nosotros sólo dos: un hombre y un muchacho.
Los forasteros armados con buenas cimitarras; mi tío con un palo para el camino, y yo con la navaja que llevábamos en las alforjas que colgaban de las angarillas, y que no servía mas que para ayudarnos a cortar y comer el pan y el queso, y desollar los conejillos que traía el perro en sus correrías de caza.
No había pues que ser muy listos en demasía para ver que las fuerzas no estaban bien repartidas ni igualadas, y que podíamos acabar allí nuestros días entregando las ánimas intactas al Señor, y los cuerpos a la tierra, destrozados por las temibles y afiladas cimitarras de aquellos hombres.
Mas aún así, no nos habríamos de rendir vencidos a la primera embestida, y de morir, lo haríamos matando; si podíamos.
Retrocedimos un tanto ante el empuje de las curvadas armas y fuimos a colocarnos con una pared rocosa a nuestras espaldas, protegiéndonos la retaguardia para tenerlos a la vista y esperar el ataque de frente, pero incluso así, nos tenían bien cercados y acorralados contra las piedras.
Allí creí acabado nuestro viaje y las vidas.
Ante la mucha desesperación que tenía y el tembleque que no cesaba, no se me ocurrió otra defensa mas que gritar con todas mis fuerzas, -que ya no eran muchas- pidiendo el auxilio de algún pastor o campesino de los que en aquél lugar hubiere por los alrededores.
-¡Favor, auxilio, nos quieren matar! -grité con la furia que me producía el mucho miedo que había en mi cuerpo, y para ver si aquellos paraban en su avance hacia nosotros para asesinarnos sin piedad y robar luego las mercancías y las mulas. Esas eran sus intenciones.
Ya nos dábamos por muertos a manos de tan desalmados tipos, que seguían avanzando lentamente pinchando el aire con sus amenazantes alfanjes, dejando ver la rabia en sus feas y malvadas caras, apretando las mandíbulas y enseñando sus negros dientes podridos, para darnos con su aspecto más miedo aún del que teníamos; que ya era mucho.
Noté cómo algo calentito empezábame a bajar desde la entrepierna. Miré hacia abajo y vi en mi calzón una gran mancha que se extendía por los dos perniles.
Al ver el sol de la tarde reflejar su brillo en las afiladas y relampagueantes cimitarras, el nerviosismo contagió el miedo a mi pobre tío y comenzamos ambos a gritar y a temblar, con todas nuestras fuerzas.
Los tres hombres por estar muy atentos y atareados en el empeño de acometernos, y como daban la espalda al camino, no se percataron de los jinetes que en esos angustiosos momentos por allí asomaban subiendo la cuesta y acercándose al manantial.
Pila y abrevadero de la fuente del Manantial de Roya, que describe la novela, y que existe en el bello paraje del mismo nombre; hoy convertido en hotel y complejo de casas rurales. (Foto de José Baez)
-¡Son nuestra salvación! -grité a mi tío, y los dos arreciamos como locos nuestros desesperados gritos de socorro, para intentar parar el acoso que padecíamos, cada vez más estrecho entre nosotros, y las puntas de sus espadas. - ¡Favor señores, auxilio...nos matan!
El grupo de caballeros que en esos momentos llegaba, estaba compuesto por cinco hombres; mas a nosotros pareciéronnos el más hermoso de todos los batallones.
Cuatro de ellos vestían de negro y venían bien armados y pertrechados para la defensa. El otro llevaba un hábito blanco y nos pereció un fraile. Y así era en verdad.
Al oír nuestro angustiado clamor en demanda de ayuda, hundieron las espuelas en los costados de sus cabalgaduras y subieron veloces los cuatro que vestían de negro, haciendo volar sus capas con el aire de la rápida galopada que emprendieron, quedándose el fraile atrás rezagado a lomos de su caballo, con lento caminar y sin demasiados ánimos de socorrernos.
-¡Ténganse presos de la Santa Hermandad! -gritaba fuertemente uno de ellos.
Oír los malhechores el nombre de la Santa Hermandad, y volver sus caras sorprendidos y aterrados, fue todo una misma cosa.
Al punto, dieron un salto rápido y ágil, montaron en sus caballos y con las espadas empuñadas espolearon también, dirigiéndose a toda prisa hacia los altos tajillos y riscos de la sierra, por una vaguada de suave acceso que hay cerca de la fuente.
Los hermosos corceles de unos y otros, resoplaron y se oyeron grandes relinchos y bufidos al sentir los animales el dolor del hierro de las espuelas, cuando les picaban en los ijares para salir zumbando.
Los cuatro jinetes de negro fueron tras sus pasos con el animoso empeño de echarles mano y ponerles grillos, mas la cuesta que acababan de subir poco antes, había aumentado el resuello y menguado las fuerzas de sus caballerías, mientras que las ágiles cabalgaduras de los desalmados estaban frescas y descansadas, por lo que en su precipitada y veloz huída hacia los tajos de la sierra, se fueron distanciando cada vez más de sus perseguidores hasta desaparecer entre los arbustos y matorrales, poniéndose bien a salvo allá arriba en los escondites.
Los otros, al ver que era imposible darles alcance, volvieron atrás sus monturas y desandando el camino, bajaron a auxiliarnos por si era menester hacerlo, a causa de las posibles heridas que nos hubieran hecho aquellos salteadores de caminos.
Por suerte para nosotros, aún no habían llegado a probar el buen afilado de sus alfanjes en las temblorosas y pálidas carnes de nuestros cuerpos.
El fraile desde lejos seguía observando lo que ocurría, sin haber perdido su segura posición a lomos del caballo.
Jinetes y caballerías descansaron jadeantes y después bebieron de aquella fresca agua.
Luego nos dijeron que eran conocedores de las barrabasadas cometidas por quienes nos habían asaltado, y que tuvimos una gran suerte haciendo el Destino que acertaran ellos a pasar por allí en esos momentos, pues los escapados no eran sino malhechores moriscos de las Alpujarras granadinas, que iban fugitivos de las justicias por haber cometido varios asesinatos sin piedad, para robar luego a sus víctimas.
Por las cercanías de la villa de Loja habían asaltado a un desafortunado viajero comerciante que desde Granada se dirigía hacia Málaga, al que después degollaron una vez que le hubieron arrebatado la bolsa y las demás pertenencias de valor que consigo llevaba.
Siguieron después el camino hacia Antequera, donde volvieron a escoger otras desgraciadas víctimas con las que hicieron atroces fechorías muy dignas de aquella gentuza.
Y así, toda una ristra de espeluznantes robos y asesinatos que venían cometiendo por las villas y caminos por donde pasaban, sin haber sido atrapados hasta ahora por justicia alguna, a pesar de ser perseguidos desde que salieran huidos de las Alpujarras.
Tuvimos suerte, ¡loado sea Dios! por haber puesto en nuestro camino a los hombres que nos salvaron.
Ellos dijeron ser los llamados familiares de la Inquisición, que estaban al servicio del Tribunal del Santo Oficio, y que venían dando escolta al fraile de la Orden de Predicadores de Santo Domingo, que desde Sevilla se dirigía a Granada, adonde había sido enviado por el dicho Tribunal para organizar y presidir luego un auto de fe en el que serían juzgados varios moriscos, algunos judaizantes y unos cuantos herejes seguidores de otras distintas corrientes religiosas no católicas.
Este fraile de prominente cabeza tonsurada, a pesar de su cara bonachona y aspecto rechonchote, con la misma mano que beatíficamente lanzaba bendiciones por doquier, firmaba luego las más terribles sentencias que harían llegar a los desgraciados condenados ante la presencia de su Divino Hacedor, previo paso por la tortura, la hoguera o la horca.
Pero a nosotros, y merced al Destino, nos habían salvado de morir en aquél punto y hora, por lo que mostramos a todos ellos un especial aprecio y gratitud, sin olvidarnos de correr a besar efusiva, pero fingida y falsamente la mano de su paternidad el fraile, por la poca voluntad y presteza habidas en él para socorrernos.
Tuve que hacer forzadamente aquél gesto de reverencia, aún estando frescas en mi mente las palabras de mi señor. Pero es mucho el respetuoso acatamiento que en estos tiempos se debe al Tribunal del Santo Oficio y a sus miembros.
Con el miedo aún metido en lo más hondo de nuestros desencajados cuerpos, y mis calzones muy mojados, ya no queríamos permanecer allí por más tiempo, temerosos de que pudieran volver los bandidos moriscos.
Desatamos las mulas y quedamos prevenidos y listos, a la espera de que nuestros salvadores bebieran y descansaran, pero con grandes ansias de ver cómo éstos se ponían al fin en camino para marchar junto a ellos hasta la cercana Estepa, bien resguardados y protegidos por la seguridad que nos daba su compañía.
Y por fin salimos.
Los caballeros y el fraile avanzando delante, y nosotros después con las mulas atadas en reata, dejamos atrás el manantial de Roya con el amargo recuerdo de la experiencia que allí nos tocó vivir.
A escasa distancia subimos una suave cuestecilla, y al llegar arriba, la vista y el alma se nos alegró a todos.
¡¡Allí estaba frente a nosotros el castillo con sus fuertes torreones y murallas, semejando una gran corona alargada y ceñida sobre la cima en derredor del cerro, protegiendo la villa!!
Sólo nos faltaba ya recorrer una legua escasa y unas cuantas curvas en el camino para llegar al pie mismo de la fortaleza.
Continuamos cabalgando con grandes deseos de ver finalizado el viaje, y con buen paso, llegamos al fin a divisar una pequeña ermita que hay en un barrio nuevo a la entrada de uno de los arrabales de la villa, y que según mi tío está dedicada a la advocación de la Vera-Cruz.
Al llegar nos apeamos de las cabalgaduras y fuimos a entrar en ella, donde oramos agradeciendo infinitamente a Dios el habernos otorgado la gracia de llegar salvos a Estepa. El religioso y los cuadrilleros que lo escoltaban hicieron lo mismo.
Una vez terminadas nuestras oraciones, desde el mismo oratorio iniciamos un último y lento ascenso al castillo por el barranco de la Cuesta, que va por un carril mal empedrado hasta una de las entradas de la antigua villa, y que pasando por debajo de la cara norte de la torre mayor, también llamada del Homenaje, llega hasta las mismas puertas de la Iglesia de Santa María la Mayor, en la cúspide del cerro, y en pleno corazón de Estepa.

martes, 17 de marzo de 2009

LA BATALLA DEL ACEITE Y SU PRECIO
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Los agricultores del sector olivarero, están llevando a cabo estos días manifestaciones de protesta ante el Gobierno, por considerar que su producto, el aceite, está sufriendo una grave agresión por parte de almacenes, grandes superficies de venta y supermercados, que están introduciendo y vendiendo en sus mercados aceites que ofertan a su clientela, a un precio muy por debajo de los costos de producción de los olivareros españoles.
Hay una evidente y lógica preocupación en el sector oleícola por este hecho, pero yo creo que el olivar español en general, y el andaluz en particular, saldrá delante de esta situación, y seguirá produciendo su magnífico aceite como hasta ahora lo ha venido haciendo desde hace siglos, atravesando momentos de dificultades, pero también de lo contrario. Tal vez el sector se resienta, ceda algo y se “doble” por los envites y tretas que algunos comerciantes pongan en juego para atraer a sus clientes, con ofertas de aceites a más bajo precio para combatir esta crisis, y con esta situación, como he dicho, el sector olivarero se “doble”, pero no se “parta”.


No soy un experto en estos temas -y quiero aclararlo-, pero observo, escucho y veo en medios de comunicación los problemas que le están viniendo a los agricultores, que declaran abiertamente, que de seguir así el problema de este “intrusismo” comercial, llegará el día en que cultivar el olivo y extraer su aceite, será muy poco rentable para ellos, y tendrán que abandonar el cultivo de sus olivares.
No creo que sea para tanto -pienso-, y que el olivar no se va a perder, pues los viejos olivos y los tenaces agricultores que los cuidan, son muy resistentes y están bien dotados para sobrevivir a las dificultades que se les plantea, y hay que animarlos y decirles que sabrán salir adelante como lo han hecho desde que se conoce el olivo, allá por los más remotos tiempos de la historia, que se pierde en la memoria del tiempo más de veinte siglos atrás.
Y esto es así, y un poco de Historia nos lo recordará con algunos datos que nos dirán desde cuándo está nuestro olivar produciendo, y cuántas dificultades habrá sorteado y superado a lo largo de siglos, hasta llegar a nuestros días en que una crisis económica, puede que “sacuda” pero no “arranque” al añoso y arrugado olivo.

Molino romano. Pila donde se vertían las aceitunas para ser trituradas antes de extraer su aceite con la prensa


Desde el comienzo del imperio romano en la península Ibérica, en sus tres regiones: Bética, Lusitania y el resto de Iberia, se cultivaba el olivar para producir el aceite que ya se exportaba a Italia y a otras partes del Imperio para el consumo de la gente y de los ejércitos. La región de la Bética -una amplia zona dentro de la cual se encontraba nuestra tierra-, era considerada la más rica de la península, pues además de su magnífico aceite, producía cereales en abundancia y también excelente vino. En las costas del sur se pescaban ostras, almejas, atunes y caballa, con los que se elaboraban salazones que se exportaban para ser consumido en el resto del Imperio, y Plinio hablaba de las importantes producciones de aceite, vino, caballos y metales de todas clases.
La agricultura era la riqueza básica de los hispanorronanos, y grande el comercio de productos alimentarios, de los que en primer lugar, destacaba el aceite, además del vino, productos hortícolas, frutales, pescado, etc., que eran exportados desde importantes puertos marítimos como el de Cartago Nova (Cartagena), Gades (Cádiz), Malaca (Málaga), Onuba (Huelva), Barcino (Barcelona), Tarraco (Tarragona), Ampuriae (Ampurias) Dianium (Denia), e Ilici (Elche) entre otros. Todos estos puertos y algunos de menor importancia, fueron usados en mayor o menor medida, según las épocas.
Pero centrándonos sobre todo en el aceite de nuestra tierra y en su importancia, su exportación dio lugar al impulso de la industria alfarera en nuestra región, que se hizo especialista en fabricar ánforas para su transporte, y se estima que sólo a Roma, llegaron unos veinticinco millones de estas vasijas, y el aceite destinado a la comercialización, se transportaba en ánforas con una capacidad de setenta litros.
Este comercio que se mantuvo por lo menos hasta la mitad del siglo III, transportó sobre 1.750.000 toneladas de aceite a lo largo de tres siglos, con un valor que se estima no inferior a 3.000 millones de denarios, que sale a unos 10 millones de denarios cada año, dándonos una idea de la enorme importancia que en esos tiempos ya tenía nuestra industria oleícola, debiéndose tener en cuenta tal producción, a pesar del arcaico proceso artesanal y manual de extracción del aceite, y el transporte de éste hasta Roma, que necesitaba la actividad exclusiva de al menos doscientos barcos cada año.

Sistema de prensado manual

Como aquí vemos, el aceite de Hispania, sobre todo de la Bética, durante siglos fue exportado a Roma, como uno de los valores más apreciados de nuestra vieja tierra. Desde entonces hasta ahora, se ha continuado cultivando magistralmente el olivar, y así seguirá siendo muchos siglos más, muy a pesar de crisis, zancadillas mercantiles y otras adversidades que intenten sucumbirlo.


De nada servirá todo eso,
pues el aceite,
el buen aceite,
como seña de identidad
de nuestra Andalucía,
y uno de los más importantes
activos en su economía,
siempre sobrevivirá.

No lo duden.

lunes, 16 de marzo de 2009

Julio Cortázar, un innovador de la literatura



“Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvídese. Cante una sola nota, escuche por dentro”

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Julio Cortázar escribía sobre la gran importancia de la coma:

'La coma, esa puerta giratoria del pensamiento'



Lea y analice la siguiente frase:
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda".

Si usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra "mujer".

Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra "tiene".

domingo, 15 de marzo de 2009

ARTE ISTABBA
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" Ayer sábado a las 12:00 horas, se abrió al público la exposición de artesanía que ha organizado ARTE ISTABBA
-Istabba era el nombre de Estepa en la época árabe-,
en el viejo edificio del Pósito, en la placita del Llanete"
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Allí se dan cita diversos apartados de la artesanía local y de otros pueblos de la comarca, desde talleres de cerámica e imágenes pintadas a mano, abanicos, turrones y dulces, trajes de flamenca, ropas, complementos femeninos, artículos antiguos, un mercadillo para recolectar algún dinero para ayudar al país africano de Togo…etc.
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En el patio del edificio, la Asociación Estepeña de Minusválidos, (ASEMI) para recaudar fondos con los que sufragar sus gastos, ha instalado una barra de bar donde por unos precios muy asequibles, se sirven bebidas y aperitivos.
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Pinturas, cuadros con imágenes
y paisajes estepeños...
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Cerámica decorada artesanalmente...
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Pequeña imaginería religiosa pintada
a mano...

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La pintora local María del Carmen Fernández Quirós, expone para su venta una coleción de su obra pictórica, en la que retrata con gran fidelidad y maestría a algunos poetas andaluces.
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La artista posa junto a los retratos de Lorca, Bécquer y Machado.
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Con Blas Infante, Juan Ramón Jiménez y Joaquín Sabina
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Dulces productos artesanos...

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En el patio del edificio, también hay puestos con artesanía y manufacturas de esparto.

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Una hermana de una congregación religiosa, expone un mercadillo de artículos variados, cuyo inporte de las ventas será destinado a sufragar los costos del envío de un camión de mantecados de Estepa, y otros alimentos y artículos, al país africano de Togo.

jueves, 12 de marzo de 2009

LA ASOCIACIÓN DE ARTESANOS *ARTEISTABBA* TE INVITA A SU FIESTA DE PRESENTACIÓN

LA ASOCIACIÓN DE ARTESANOS
*ARTEISTABBA*
TE INVITA A SU FIESTA
DE PRESENTACIÓN

...Se celebrará durante los días 14 y 15
de marzo
,
desde las 12 horas del mediodía
hasta las ocho de la tarde
en el edificio de "El Pósito"
en la Plaza del Llanete de

ESTEPA
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Actividades
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